Cuando la noche me abrace en el oscuro grito
de un silencio ensordecedor,
estallarán mil estrellas
en una melodía que reconoceré como propia,
el sol danzara con la luna
y el río de la vía láctea
me llevará en su torrente infinito
a una creación nueva para mi,
imaginar que todo eso ha sucedido,
sucederá o este sucediendo en este instante,
me llena de colores indescifrables,
el olvido habrá sido la gracia
y el reconocimiento de mi verdadero ser
será la sonrisa del amor en mi propia cara.
Sin embargo, no hay otra cosa ahora
que percibir en estas palabras esto que ya soy,
donde no estoy en un lugar y he
sido todos,
donde no viajaré ni al pasado ni al futuro,
si no ser en un presente soberano
desde este maravilloso adormecer,
que poco a poco va despertando en mi
como un amanecer de certezas e incertidumbre
pero con el indudable brillo
que el alba guarda a mis ojos cansados.
Solo este regalo a mi mismo me mantiene en pie,
porque no puedo disfrutar tu sonrisa
si yo no hubiera reído,,
porque no puedo consolar tus lagrimas
si yo no hubiera llorado,
porque no puedo apreciar tu amor
si yo acaso no estuviese amando.
No se cuando despertaré definitivamente,
y mas adelante cuando al fin
esa percepción sea total,
me reiré de este niño hombre
que en la poesía busca expresar
en el arte lo que siente,
lo que esconde,
lo que ha olvidado
y lo que empezado a recordar.

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