Cuentan que en esos sombríos
laberintos se encuentra el perfume del elixir de la verdad, algunos dicen que
es un petalo blanco tan diminuto que apenas se podría ver entre las grietas de
las húmedas paredes, otros dicen que solo se deja descubrir en el silencio mas
oscuro, y que es como un murmullo y una revelación irrefutable que llega antes
del primer sueño, pero los que la consiguen no logran despertar, y cuando
despiertan, olvidan. Otros que es como una sombra que está todo el tiempo como
siguiendo nuestros pasos, como algo que acecha y nos roza la espalda y nos
empuja y nos incita y nos arremete y atemoriza, pero apenas nos damos vuelta,
nos expulsa una fuerza que nos vuelve al principio aún mas lejos del centro.
Otros dicen que es un mito: que la verdad, que el elixir y que incluso el
laberinto, es solo una distracción para los insatisfechos orgullos y los
cínicos, se murmura que este laberinto, o el mito, fue creado por antiguos poetas y bufones, y que la
verdad es revelada solo cuando el hombre aprende a reirse de si mismo.

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