He decidido ser el amanecer
de cada día,
Y el ocaso.
Ser el sol, y ser la Luna.
Ser el cielo azul,
Y la gris rosada nube que
lo oculta.
He decidido brillar con las
estrellas,
Y cantar
Con el silencioso espacio
que la habita.
He decidido dormir con las
hojas del otoño,
Y regalarme el rocío
Que me besa la flor en
primavera.
He decidido reconfortarme
en el gris y frío invierno,
Y calentarme el alma
En el abrazo de un verano.
He decidido guardarme la
tristeza
En una lagrima olvidada,
Y abrir el arcón escondido
de mis risas.
He decidido regalarme el
olvido en un capullo de miedos,
Para que me sorprendas,
como a un niño,
Con el regalo Divino del
amor con que me habitas.

Te amo
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