Solo estaba ahí, sumergida
en su propio momento, nunca se había preguntado, y no se lo hubiera preguntado
nunca, si aquel encuentro no hubiera ocurrido, que hacia ahí, de donde venia y
hacia donde iba. Solo estaba ahí, disfrutando su confortable estancia en si
misma rodeada de esa oscuridad que la mantenía viva, adormecida, que la
sustentaba de todo lo que le hacia falta para ser, aunque ni siquiera era
consciente de que “era”.
Todo estaba igual, hasta
aquel día en que algo paso tan cerca de ella que casi la rozó, entonces
comprendió con un terror absoluto que allí había algo mas, no estaba sola, y
todo lo que ella creía se derrumbaba estrepitosamente.
Nunca había creído nada mas
allá de lo que estaba a su alcance, necesitaba ver para creer, y nunca había
visto mas allá de esa reconfortante oscuridad, sin embargo…algo había ahí, muy
cerca de ella…
Con todo temor alcanzo a
preguntar
-¿Quién esta ahí?
-¡Oh! ¿Hay alguien mas por
aquí?- Dijo la otra voz.
-¿Quién eres, que haces
aquí?- Insistió
- Bueno, yo apenas soy una
partecita de todo lo que soy, simplemente estoy buscando el sustento en la
madre tierra.
-¿Y que haces invadiendo mi
mundo? ¿Acaso vienes a devorarme?
- ¿Devorarte, porque habría
de devorarte? Y tu, ¿Qué haces aquí todavía? Ya es tiempo de que decidas salir…
No entendía de lo que le
hablaba, ni a donde debería salir, estaba muy bien como estaba, y ahora, al
darse cuenta de que no estaba sola, todo a su alrededor se empezaba a
transformar, en realidad, nada se transformaba, solo que ella empezaba a darse
cuenta de que la realidad que ella percibía, no era todo le que ella creía que
era…su percepción de la realidad, era lo que realmente se estaba transformando.
- ¿Salir a donde? ¿Para
que? ¿Que quieres de mí que vienes a interrumpir en mi vida?
- Oh, pequeña, si supieras
las bellezas que hay afuera, vamos, ya es hora de que empieces a hacer tu
camino y descubras el maravilloso mundo que…
- Cállate – interrumpió la
pequeña – no sé de que me hablas y yo estoy de maravillas como estoy, no se
porque vienes a estorbar mi paz, tu eres una intrusa que solo quiere engañarme…
- Para nada pequeña,
tendrías que ver las maravillas…
- Yo solo veo donde estoy y
donde vivo…y se que es lo que me mantiene viva…no necesito ver mas…y no creo
que haya nada mas para ver…y todo lo que dices…yo no lo veo, por lo tanto no
tengo porque creerte…
- Esta bien lo que dices,
pequeña, estas viva, pero deberías permitirte seguir tu camino…
- ¡Mientes! – Dijo la
pequeña creyendo que al fin la intrusa no tendría como refutar esa acusación,
hacia mucho tiempo que ella estaba ahí, y sinceramente no había ningún camino
que seguir – no existe tal camino, ya veo como me quieres engañar…
- Es verdad lo que dices,
por supuesto no ves ningún camino, y yo tampoco lo veo, en realidad el camino
lo tienes que hacer tú, como yo estoy haciendo el mió, que “casualmente” se ha
topado contigo. ¿No te das cuentas, pequeña? Debes permitirte crecer, ser toda
lo maravillosa que eres. Oh, ahora que puedo apreciarte mejor, te reconozco, no
tienes idea lo grandiosa y bella que llegarás a ser, la lluvia se regocijara de
nutrirte, el viento te acariciara y el sol te alimentara dulcemente con su luz,
los animales se refugiaran en tus brazos y los niños jugaran a tu alrededor
regalándote canciones llenas de risas, te harás cómplice de sus juegos y
jugaras también con los insectos y los animales…
- ¡Basta! No sé de que me
estas hablando y no entiendo nada de lo que dices…
- Tienes razón pequeña,
creo que me deje llevar, quizá te estoy abrumando con mis palabras, pero
permíteme decirte algo mas…no vengo a hacerte daño, puedes hacer lo que tú
quieras, yo no puedo obligarte a hacer absolutamente nada, además llegará el
momento en que tú misma decidirás hacer ese primer paso y hacer tu camino, tu
propia naturaleza te impulsará a querer algo mas, y es en esa búsqueda natural
de ti misma que encontrarás la fortaleza para abrirte camino, a pesar de las
dificultades…
- ¿Dificultades?
–interrumpió la pequeña. Estaba pensando en todas las palabras que había
escuchado y en el fondo de sí misma, sintió una curiosidad que nunca había
sentido, y hasta empezaba a gustarle la idea de poder conocer ese maravilloso
mundo del que le hablaba, sin embargo todo se ensombreció cuando escucho que
encontraría dificultades…- ya veo – siguió – tu quieres que haga mi “camino”
cuando yo no veo ningún camino a seguir, dices que debo conocer las maravillas
que me esperan, sin embargo yo nunca vi nada de lo que me cuentas, dices que
soy grandiosa, cuando no veo como puedo serlo, si al fin de cuentas aquí sigo
viva, y es donde quiero seguir, sin ningún tipo de dificultades…
- Pequeña, sin duda las
dificultades serán parte de tu camino, pero ellas solo te ayudarán a apreciar
mucho mas tus logros, de ellas aprenderás y poco a poco comenzarás a comprender
que eso que tu llamarías dificultades, son solo parte de tu crecimiento, simplemente
te harás mas fuerte y mas hermosa…
- Insistes en que seré
hermosa, sin embargo yo me veo hermosa, no necesito nada mas para verme hermosa
y mucho menos tener que enfrentar dificultades, déjame en paz por favor, solo
quieres engañarme, seguramente andarás perdida por ahí, y porque te encuentras
perdida me quieres perder a mi tambien.
- Por supuesto que no
pequeña, yo soy mucho mas de lo que tu ves, todo lo que te dije yo misma lo
estoy experimentando en este mismo momento, justo ahora estoy siendo acariciada
por el sol, mas tarde vendrán la luna y las estrellas con su suave luz, la
noche me abrazará para después dejar paso al nutriente rocío antes del
amanecer, al despuntar el sol por la mañana cantaré con las aves, jugaré con el
viento, y le regalare el mas puro aire para que todos podamos respirar la
pureza de este hermoso planeta…en realidad todo eso lo estoy haciendo ahora
mismo, mientras hablo contigo.
La pequeña realmente estaba
mas que confundida, ¿cómo podía esa cosa que le hablaba decir tantas maravillas
y estar en tantos lugares a la vez? No lo comprendía pero la curiosidad
empezaba a ganarle a su incredulidad. El orgullo le impedía preguntar, pero en
silencio espero que le contara más de esas maravillas…el silencio se prolongó y
en ese silencio empezó a buscar todo lo que ese extraño ser le contaba, prestó
atención mas que nunca a todas las vibraciones y sonidos a su alrededor, nunca
se había fijado en ellos, sin embargo ahora que prestaba atención, los sonidos
se empezaban a hacer mas claros, la tierra pulsaba de una manera diferente y
hasta se percato de que la temperatura cambiaba de tiempo en tiempo, suponer
que podría averiguar todos esos secretos y mas la entusiasmó. Sabiendo que la
pequeña estaba en sus cavilaciones, después de unos largos y silenciosos
minutos la intrusa al fin prosiguió…
- Podría contarte tantas
otras maravillas, pequeña, pero de nada serviría, porque simplemente estaría
creando una expectativa en ti, cuando en realidad serás tu misma quien
experimentará tantas bellezas. Sospecho que en este pequeño silencio, has
sentido como nunca antes aquello que no ves.
- ¿Sentir aquello que no
veo? En realidad si que fue extraño…nunca antes había escuchado el silencio, ni
me había percatado de todo lo que puede haber a mí alrededor, siempre estuve
aquí…tan sola…sin embargo al prestar atención a ese murmullo…realmente fue
confortable…no me sentía sola…
- Nunca estas sola,
pequeña. ¿Acaso no te alimentas tu misma de todo esto que te rodea? Todo esta
vivo, y todo es para ti.
- ¿Todo para mí?
- Por supuesto que sí, y
por supuesto que todos podemos respirar de todo esto que esta tan vivo, aunque
muchos ni siquiera se dan cuenta de que lo hacen…
- Es difícil de comprender
eso para mí.
- No intentes comprenderlo
ahora, pequeña, lo que has sentido es hermoso, toda esta tierra a tu alrededor
esta llena de vida y esta para nutrirte, a su vez tu también nutrirás a la
tierra, como también a algunos seres que habitan sobre la superficie, algunos
te cuidarán y otros tal vez te maltraten, pero tu no debes preocuparte por eso,
demasiado hermosas te parecerán tus hojas cuando reciban las caricias del sol y
de la luna, demasiado hermosa te parecerá la lluvia que caerá del cielo para
bañar tus ramas y nutrir la tierra en donde tus raíces se harán mas fuertes,
demasiado hermosas te parecerán tus flores en la primavera cuando perfumen el
aire con tu esencia y sean el alimento de otros animales y llenen de colores el
paisaje, y al fin, crecerá tu mas preciado tesoro, los dulces frutos de tu
sabia que llevarán tu semilla, alguna tal vez caiga por aquí cerca, y tu te
cruzarás con ella cuando tus raíces hagan su camino, y la encontrarás pequeña y
solitaria. Ahora, pequeña semilla de mis
frutos, no temas y deja que tu naturaleza haga tu camino, se tu misma y crecerás
de tal forma que entenderás que todo esta vivo para ti y para todos, y que en
realidad nada nos separa, somos parte de esta tierra que nutre la lluvia y el
viento, somos parte de ese fuego que nace cada día, somos parte de esos seres
que se alimentan de nuestros frutos, de nuestros perfumes y del aire que
regalamos al planeta. Pequeña semilla, tu también eres parte de todo eso, todos
somos Uno, simplemente ahora, tienes que ser tu misma.
La pequeña semilla, si bien
todavía no comprendía del todo lo que había escuchado, se dejó ser y pronto
asomó un pequeño brote de sí misma, abriéndose camino a la vida, fue asomándose
así a las maravillas que le esperaban y sobre todo, permitiéndose ser toda la
maravilla que ella misma era.

No hay comentarios:
Publicar un comentario