Te miro,
y más que mirarte
te descubro.
Te descubro,
y más que descubrirte,
te recuerdo.
Raras veces el olvido se me
esfuma
para convertirse en certeza
Y esa certeza, como una
caricia de amor,
me entibia los sentidos.
Se entibian y se expanden,
haciendo de todos los
sentidos
solo uno: Amor.
Entonces, a veces,
no encontrar palabras
reconforta.
La indescribilidad
me da una libertad
indefinida.
Y en esa libre certeza de
sentires,
nos encontramos, al fin.
La verdad se expande sin
palabras,
y hasta las imágenes se
arremolinan
con la vida que le dan los
colores
que supieron cantar la
primavera.
Descubro entonces, como un
secreto
guardado en el universo,
que mi abrazo,
hace a la Luna más hermosa;
mi fe,
hace mas tibia la caricia
del sol;
mi esperanza,
hace brillar aun más a las
estrellas;
mi risa;
hace entibiar el viento que
te toca;
mi mirada,
hace más bellos los colores
de las flores,
de las plantas, de la
Tierra,
mi lágrima
se transforma en suave
lluvia que alimenta
y mi alegría
despierta el canto del ave
que me espera.
Regalo mis palabras,
no son mías,
tal vez quieran
transformarse
en estrellas, en viento,
en ave, en lluvia.

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